En 2009, el
consumo de productos petrolíferos se situó en 68,44 millones de toneladas, con
una tasa de variación interanual negativa del 5,6%. Además, el consumo de
productos petrolíferos por habitante, fue de 1,46 toneladas, frente a 1,57
toneladas en 2008. Entre el año 2007 y el 2009, el descenso del consumo de
productos petrolíferos equivalía a unos 200 kilogramos por habitante y año.
